martes, 21 de junio de 2016

La estancia


La Estancia Jesuítica de Jesús y María, es una de las cinco estancias jesuíticas cordobesas del interior provincial (Caroya, Jesús María, Santa Catalina, La Candelaria y Alta Gracia), las cuales, junto a la iglesia de la Compañía de Jesús, la Capilla Doméstica, el Colegio Nacional Monserrat y la Casa de Trejo, en la ciudad de Córdoba, han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por UNESCO, el 29 de noviembre del año 2000 y Museo Jesuítico Nacional.








Estancia vista desde un dron

Ubicacion


El objetivo de los jesuitas

-El principal objetivo de las estancias eran los núcleos productivos. Necesitaban producir ya que los vecinos dejaron de pagarles el diezmo (10% de las ganancias), que era la forma de colaborar con la iglesia, porque los vecinos no estaban de acuerdo con la evangelización de los nativos.


La administración de la estancia

-Desde la expulsión de los jesuitas hasta 1775, la estancia fue administrada por la junta de temporalidades. Luego sale a remate en tres oportunidades, y en todas ellas, los interesados integran la familia Félix Correas Oriundo de Mendoza. Luego fue adquirida por Pio león quien la loteo y en 1873 la convirtió en villa primero, luego llamada Jesús María.


Una decicion sin motivos oficiales

-Los jesuitas fueron expulsados por la corona española (Rey Carlos lll ) en el año 1767. No se sabe con exactitud cuál fue la razón. Podría haber sido por una razón económica (el poder lo tenía el papa y los jesuitas, sumado al elevado número de esclavos), social (para que no se revelaran en contra del rey) o educacional (les enseñaban a pensar. Cabe destacar que varios de los líderes de la revolución de mayo, estudiaron con los libros de los jesuitas).

La cría de mulas como principal actividad económica

-La principal actividad económica de los jesuitas era la cría de mulas (animal hibrido) ya que era un animal bueno para la carga (se enviaban aproximadamente 2500 mulas al año, al alto Perú).


La estancia como patrimonio de la humanidad


 -A lo largo de más de 150 años los jesuitas construyeron un proyecto espiritual, económico y territorial cuya impronta llega hasta el presente, constituyendo la base del desarrollo de cultura y de espacios regionales que caracteriza a Córdoba. Ese proyecto ha dejado testimonios construidos que son únicos y que en su  mayoría conservan la integridad de sus partes componentes. En ellos se conjugan arquitectura, arte, tecnología, organización territorial y paisaje, convirtiéndose en ejemplo relevante de una manera de fusionar valores culturales europeos y locales. Este concepto de patrimonio excepcional ha llevado a la UNESCO en diciembre del año 2000, a incluir  el "Camino de las Estancias y la Manzana Jesuítica" en la lista de Patrimonio de la Humanidad, en la cual están reunidos los testimonios mundiales de carácter natural y cultural con valor relevante para toda la humanidad.

Características arquitectónicas

-Las galerías de la estancia (tanto de planta baja como de planta alta) están cubiertas con las técnicas usuales: entre pisos de bóvedas, techo superior de cabreadas.
·         En la planta baja se destaca el espacio de la antigua bodega de Jesús María, con bóveda de medio cañón corrido rebajada con crucería, posee dos ingresos: uno que comunica con el patio central y otro que sale al corredor de los lagares.


·         En la planta alta accedemos a la escalera que se dirige hacia la espadaña, la tribuna y el coro de la iglesia, la cocina, el fregadero y dentro del corredor norte, con bóveda de medio cañón y cuatro aberturas que miran al patio central.

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